jueves, 1 de octubre de 2009

KAPUSCINSKI Y LOS PERIODISTAS.


KAPUSCINSKI Y LOS PERIODISTAS.
El gran periodista bieloruso Ryszard Kapuscinski, en su libro “Los cínicos no sirven para este oficio”, dice muchas cosas conmovedoras sobre el periodismo contemporáneo. Tal vez muchos colegas no crean porque han visto demasiados bribones disfrazados de periodistas, pero aún así es importante decir un par de cosas. ¡No importa si creen o no! Finalmente ese es un problema de cómo se ubica cada uno en este escenario profesional.
Kapuscinski, el maestro del periodismo mundial, hombre que participó arriesgando su vida en la cobertura periodística de los sangrientos sucesos de la independencia de África, con todas sus guerras fratricidas a cuestas, dice cosas que deseo compartirlas con los jóvenes periodistas, en quienes aún brilla la esperanza de cambiar algo.
Insisto en los jóvenes, porque los viejos, salvo algunos, están más preocupados en moler su consciencia para convertirlo en un mullido cojín donde sentarse plácidamente sin sentir los problemas éticos.
Los jóvenes son la única fuerza del cambio. Su idealismo es la fuerza creadora. Su pasión, es la energía necesaria para echar a andar nuestro mundo de papel, que un día se hará realidad.
RK Decía: “Si un periodista se enriquece es que algo funciona mal”. La riqueza es un pésimo síntoma dentro del periodismo moral y comprometido. De ello podemos deducir que quien se mete a esta profesión no lo debe hacer pensando en enriquecerse, porque con toda seguridad esa riqueza será el precio de su silencio, la complicidad, el mercenarismo o cuando no, de cosas peores.
Lo único que se puede esperar de esta profesión es gozar del aprecio de la gente, tal vez el respeto de los enemigos, una familia orgullosa y una muerte silenciosa y digna.
El buen periodista es, no sólo el que escribe o habla bonito, y se marcha apenas terminada la nota, dejando abandonados a sus protagonistas en el mismo desamparo como los encontró. Es más bien, el que vive con ellos, el que siente el drama ajeno como un compromiso personal y como insumo fundamental del reportaje.
La ego-vanidad es otro problema frecuente en el periodista de hoy, tan grave como podría ser una pandemia en el planeta de las noticias. Nadie más que el periodista es tan vanidoso como para creerse infalible.

A propósito seria bueno recuperar esa vieja costumbre romana de poner a alguien recordándonos constantemente esa sentencia inevitable: “Eres humano, eres mortal”
El buen periodista no es sólo el que denuncia infatigablemente, sino también es el que construye con la palabra, los sueños de un pueblo, los ideales que algún día se harán realidad.
La soboneria es un pecado capital. Si un periodista es sobón, mejor que se convierta en waype o jefe de campaña de alguna agrupación política, pero jamás periodista.
Si un periodista no lucha por sus ideales de justicia, es una piltrafa humana. Es mejor equivocarse por querer hacer lo justo, incluso ser despedido del periódico o del canal por publicar una noticia, que permitir el triunfo del silencio.
Frecuentemente escuchó: “No, en mi canal no pasa esa denuncia porque esta empresa tiene su publicidad y mi jefe ya se vendió”. Si el novel gacetillero no hace algo para corregir esa situación, mejor que no se queje de la corrupción actual, porque el primer culpable es él.
Colegas periodistas, no tengan vergüenza de caminar a pie por las calles, pateando latas y comiendo polvo. Es el precio de vuestra dignidad. Nunca tengáis vergüenza de esperar el colectivo en la esquina, contando centavo a centavo el pasaje.
Cuando llegue el momento de elogiar, si es que llega ese momento, háganlo con la gente más humilde, con aquella a la cual vuestras palabras servirán de bálsamo para curar sus heridas causadas por la ingratitud o la injusticia.
Sean más comunicativos con vuestras familias. Ellos también, así como el público tienen derecho de ser escuchadas. Jamás les mezquinemos el tiempo, porque sucede que debido a la naturaleza de nuestro trabajo, muchas veces creemos que estamos resolviendo los problemas del mundo, sin darnos cuenta que los nuestros también esperan una palabra de aliento.
El día que sintamos a la humanidad como nuestra verdadera familia, ese día habremos descubierto el auténtico sentido del periodismo.
En un mundo, donde el venderse para defender al narcotraficante o al criminal, resulta tan frecuente y tan legal. En un mundo, donde todos aspiran a ser autoridades rentadas y sumisas para usufructuar del poder. En un mundo donde nadie hace nada si no le pagan una comisión, donde todos sueñan egoístamente, quizás este tipo de periodismo sea la última esperanza idealista de salvar al mundo.
¡Feliz día Kapuscinskis!

EN HOMENAJE A LA NATURALEZA.



Las plantas, a medida que pasan los años adquieren diversos significados. En la niñez son un estorbo para el recorrido de los juguetes. En la adolescencia son un buen lugar para esconder los puchos de los furtivos cigarrillos y en el matrimonio son un adorno fácil y barato para la sala o el patio.

Pero cuando pasan los años más de prisa, ese estorbo se va convirtiendo en una síntesis de la vida y uno va poco a poco asociando su existencia con la vida de una planta: Hay días que uno siente una sed desértica, otros nos ahogamos en un océano de problemas o somos presa de una melancolía enmudecida.

En casa viven algunas plantas; están ubicadas en la escalera de piedra que papá mando a construir. Cuando vuelvo después del trabajo, después de haber escuchado mil quejas, medio millón de lamentos y generalmente voces de decepción por todo lo que ocurre, encuentro siempre a mi voluptuosa “cigo cactus” con sus flores rojas bailándole al sol.

Uno las acaricia suavemente, les susurra algo bonito y la dama verde, dócilmente se agacha ruborizada y vuelve a erguirse y se eleva más y más para no volver a ser tocada.

En esos insignificantes minutos se establece una relación más sutil que, el mismo amor de los seres humanos. A esta dama de talle delicado y esbelto, la encontré un dia que volvía del mercado. Alguien la había tirado a la calle junto con algunas plantas. Había un saúco tronchado, un espino cortado, de esos que asemejan a la sábila y esta dama desnuda de hojas y sin nombre.

Momentáneamente les conseguí un asilo ecológico en la casa y cada cual tuvo una suerte diferente. A uno la decapitó el perro de casa, animal dócil pero silenciosamente cruel y sin orgullo. ¡Que seria del hombre o la mujer sin una pizca de orgullo!

La dama fue creciendo y no sabia cual era su abolengo, quienes sus padres, de donde venia, que diablos era. Crecía delgada y verde, no tenía hojas pero en cambio ascendía asombrosamente su larga lengua clorofílica que se batía con el viento: diminuto huracán que baja y sube por mis gradas. a diario.

Yo la fui regando día a día, no porque le tuviera un cariño, sino por un acto de justicia, queriendo revertir el crimen que habían cometido con ella. Era como una obligación moral, quería salvarla por un acto de justicia; pero en si la planta me interesaba poco, dada su inicial fealdad.

Sin embargo, como todo en la vida cuando hay persistencia, al final nos aguarda un premio. Y el mío es verla todas las mañanas y siempre esperándome con una fidelidad de novia silenciosa para establecer esos pocos segundos de lealtad y ternura mutua.

La he visto a hurtadillas, he contado sigilosamente: Tiene 15 flores rojas de estambres amarillos y de pétalos puntiagudos; abiertos de dia. cerrados de noche. Incluso he llegado a pensar que sólo se abren para ser vanidosamente contempladas y que si hubiera alguien viéndolas de noche, volverían a sonreír.

Esta mañana que es de sábado, baje a diferencia del resto de días, sin la agitación que nos arrastra a los periodistas como “almas en pena”. Baje, en paz conmigo, en paz con mi consciencia, con mis diablos que son mis únicos ángeles, a verla a solas.

Hoy la he visto muriendo, sus flores se han marchitado, aquellas que solían elevarse para besar al sol, ahora yacen encorvadas y sin vida. Una que otra consiguió salvarse de esa hecatombe natural que ocurre todos los días en la naturaleza.

Me preguntaba en silencio: ¿Cuál era la flor de mis vástagos? Y cual la mía o la de mis padres, de mis hermanos, sobrinos. Supongo que todos en algún momento sucumbiremos, como las flores que ahora yacen en el suelo, para dar vida a otras futuras plantas.

No hay mejor forma de entender la vida y la muerte. Quizás por eso aprendí a quererlas. Porque ellas sin prometerme nada me han dado su vida y yo sin esperar nada ahora tengo todo.

viernes, 11 de septiembre de 2009

¿EN QUE MOMENTO SE JODIO LA REGION?


En los últimos meses una nueva peste se ha apoderado del Cusco; es la peste de la corrupción. Empezó por cosas tan insignificantes como la compra de frazadas de tela polar y poco a poco fue avanzando hasta convertirse en el escándalo más grande del Cusco.

Ayer en el Congreso de la República por una votación abrumadoramente mayoritaria
se aprobó la creación de una Comisión Investigadora de los presuntos actos de corrupción en el gobierno regional de Cusco. Días antes Hugo Gonzáles y Ochoa, cada cual por su lado, habían estado suplicando a los portavoces de las bancadas, insinuando que la creación de la comisión era una venganza de los rivales.

¡Nada pudieron hacer! Ni siquiera sus aliados del APRA aceptaron el pedido suplicatorio de los camaradas en desgracia.

Los mejores discursos en el Congreso exigiendo la investigación a fondo, no fueron del APRA o de la derecha, fueron de Oswaldo Luizar, Hilaria Supa (que por fin hablo) y otros. Es curioso, pero es la vieja izquierda asumiendo la iniciativa de investigar a los ex camaradas postmodernos, hoy sentados en el banquillo de los acusados.

En un comentario anterior había hecho referencia a esa metamorfosis regresiva de la izquierda cusqueña convirtiéndose paulatinamente en una banda cleptocratica. Una banda que premiaba a los prontuariados, contrataba a los funcionarios con antecedentes, nombraba a los gerentes con procesos por corrupción (hay 3 en el GR), bajo la monserga de que no habían sido todavía sentenciados por el Poder judicial.

Esa lógica, es la misma lógica con la que actúa la mafia que utiliza hasta los últimos resquicios del poder. Ahora esta noble ciudad, volverá a la primera plana de los periódicos nacionales no para informar de un nuevo hallazgo arqueológico, sino de esa fosa común hedionda, donde ahora yace la imagen del Gobierno Regional del Cusco.

Es verdad que todos los delincuentes son inocentes mientras no haya sentencia, pero se los huele, hay indicios, tienen un comportamiento errático, lanzan denuncias un día y al día siguiente proponen acudir pacíficamente “como socios” ante un arbitraje conciliatorio.

¿Qué será ahora del pobre Gonzáles? ¿Donde estará su propuesta de revisión de los contratos, sin gradualismos ni concesiones? ¿Que será del gran Mario Ochoa? Viejo amigo en la lucha por los derechos humanos hace 20 años y ahora convertido en el mas frío engranaje de esa nueva mafia de empresarios exitosos a punta de estafas.

¿Qué de UPP? ¿Dónde los anhelos de reconstruir la patria? ¿En qué momento se jodió la izquierda? Fue acaso cuando los periodistas la sodomizaron, metiéndose de candidatos, esa pregunta me cuesta muelas.

Ahora la corrupción flota en el ambiente como olor de porquería humana. Los periodistas de a pie, nos hacemos preguntas tan absurdas como esta: ¿Oye y a ti te pagaron? ¿Quien se habrá quedado con los 50 mil soles, no? Sólo queda esbozar una sonrisa, pero es evidente que el gremio está manchado.

Hay una sensación de desconfianza mutua, que da asco. Es como recorrer los vericuetos del Huatanay o de alguna cárcel y hallar rostros que esconden historias.

Ayer en el Congreso de la Republica, pese a la oposición de Aldo Estrada, José Vega Antonio y otros pelafustanes de UPP, felizmente se aprobó la conformación de una comisión investigadora del escándalo JS CONTRATISTAS que involucra a lo más fétido del gobierno regional, arquitectos, ingenieros, la OEI y ex gacetilleros.

No quiero adelantar juicios, pero nada será igual después de esto. El caso JS CONTRATISTAS es el punto más álgido para todos nosotros, quien diga que no, simplemente no ve ni su nariz. Es preciso en el Colegio de Periodistas replantear objetivos, propósitos, conceptos, reactivar el Tribunal de Ética y sobre todo poner periodistas de oficio y profesión al frente de esa institución, que ahora no sirve, sino para celebrar los primero de Octubre...

De lo contrario seguirán habiendo más Cuaresmas, Gonzáles, Ochoa; unos con mayores cuotas de responsabilidad que otros, pero todos juntos en esta suerte de usufructo de la política valiéndose del sagrado rol del periodismo.

Como diría Zavalita: ¿En que momento se jodió la prensa? ¿Tendremos la capacidad de reconstruir una nueva imagen digna del siglo XXI? Estimo que si, pero es preciso hacer un acto de contrición y remojar las barbas, antes que alguien las rape.

lunes, 31 de agosto de 2009

LA IZQUIERDA CUSQUEÑA: DEL HEROISMO A LA CLEPTOCRACIA

Pensando en lo que ocurre con los gobiernos capturados por la izquierda, con muy honrosas excepciones, me viene a la memoria un episodio de 1977. Mi primer contacto con el movimiento estudiantil universitario fue cuando tenía 17 años y era apenas un estudiante del 5to de secundaria. Aquella tarde junto con otros compañeros fuimos a la universidad para coordinar con la FUC, las próximas acciones de lucha que efectuaríamos por el costo de pasajes.

Pero esa tarde, en que fuimos a la universidad ocurrió algo muy especial. La universidad estaba rodeada por la policía. Muchos pugnaban por salir de Perayoc, pero la policía los tenía atrapados. Los universitarios no retrocedían. Estaban parapetados, empapados de cólera, detrás del viejo muro de adobes que hace poco fue demolido.

Aún así, la mitad de los mozalbetes que habíamos emprendido el viaje a la universidad, conseguimos ingresar en medio de la balacera y los igualmente feroces proyectiles estudiantiles de piedra y gritos: ¡Las botas se regalan los libros se estudian! que parecían enardecer a los policías, que efectivamente eran generalmente los fracasados postulantes universitarios.

Entramos. Mire absorto todo el loquerio que había dentro. Era la primera vez que estaba entrando a la Universidad y para mi fue un gran impacto. Los muchachos corrían, todos hablaban a gritos, nadie mantenía la cordura. No entendía… ¿Qué ha pasado?, preguntaba. ¡Los tombos carajo! Han entrado ¡Los tombos carajo¡

Creo que sólo conseguimos entrar a Perayoc dos chicos. Caminábamos con paso lento, medio derrotados en nuestro propósito de forjar ilusamente la alianza estudiantil secundarios-universidad. Y en eso apareció un grupo numeroso, totalmente fuera de si, cargaba a alguien sobre una frazada cogida de las cuatro puntas.

Era una emergencia y no era posible sacarlo fuera de la U, estaban los “tombos”, como los llamaban. Allí vi por primera vez a un legendario líder universitario, le decían “el caballo”. Subido a una banca de cemento en el patio central, miraba a la diestra y volteaba a la siniestra, levantaba la mirada e imprecaba a Dios. El alma le brotaba a pedazos en cada frase y delante suyo yacía el cuerpo sin vida del estudiante.

Me acerque lo más que pude, lo tuve a un metro de distancia y vi claramente el hoyito que le había causado la bala en la cien. Era pequeñito y rojo bermellón, suficientemente letal para quitarle la vida.

Desde entonces nunca pude entender de otra forma la política universitaria, sino era como sacrificio, con heroísmo, como una forma de liderazgo sincero. Eso fue la izquierda en los años que siguieron.

Pero claro hubo muchas decepciones luego; rupturas, dogmatismos, oportunismo, clientelismo y toda esa porquería, que no era mejor ni peor que en los otros grupos políticos llamados de derecha.

Sin embargo, nunca como hasta ahora había visto a la izquierda con tanto asco, por culpa de esa cáfila de ladrones que se han apoderado del gobierno regional. Son tan incapaces, que ni siquiera pudieron robar elegantemente como lo hace la derecha liberal.

Se embarraron en la compra de frazadas, metieron a sus yernos, cuñados y concuñados, hicieron clientelaje mediocre, robaron en los porcentajes, crearon una seudo empresa JS, conformada a la sombra por ellos. No contentos con eso ahora surgió el escándalo en la compra de combustibles y con el manejo partidario de COPESCO o el PLAN MERIS.

Ya no sé…Tantos muertos, luchadores encarcelados, para que una gavilla robe descaradamente, es algo que no tiene explicación política. ¡Ese es el peor daño! El daño político, el asesinato de la esperanza socialista y la fe de un pueblo por un gobierno justo.

Tanta prédica izquierdista, tantas bombas lacrimógenas que tragamos, tantos años perdidos en la organización popular, tanto detestar a la derecha empresarial, para que una manga de pillos la “riegue” toda.

¡Por favor! Por la memoria de los camaradas muertos en nombre de una sociedad justa, por los que no siendo camaradas y creyeron que la política no es necesariamente sinónimo de porquería, debe hacerse algo en esos gobiernos donde dice estar la izquierda cleptocrática, antes de que los echen a patadas como se merecen.

lunes, 24 de agosto de 2009

BAGUA Y SICUANI: UN GRAN RETO PARA LA NEO IZQUIERDA


Después de los sucesos de Sicuani , ya nada puede ser igual en el Cusco. Y después de los sucesos de Bagua, ya nada es igual en el Perú. El hecho, sin embargo, es que ambos movimientos tuvieron orientaciones absolutamente distintas y justificaciones de diferente naturaleza. Pero de ambos casos la población extrae una lección que “el pueblo unido jamás será vencido”. Hace poco escuche a un ambulante que era intervenido por la Policía Nacional decir a voz en cuello, gritando como un insulto: ¡Por qué no se van a Bagua! O por lo menos “a Sicuani”, dije en silencio.
En Sicuani, el movimiento fue dirigido por antiguos militantes y sindicalistas de izquierda en ánimo de volver al protagonismo del que fueron desplazados tanto por su propia ineptitud como por los cambios del mundo en los años ochenta.
La región del Cusco es mayoritariamente indígena. Ese es un hecho incontrovertible, aunque los censos no lo muestran de manera tan explícita. Según un especialista en el tema, en el ámbito departamental se hace uso de por lo menos nueve lenguas tradicionales, muestra evidente de una extraordinaria diversidad cultural. Del mismo modo, los ecosistemas van desde montañas nevadas de más de 6000 metros de altitud hasta bosques ecuatoriales a menos de 400 metros. Es razonable que, en esta amplia multiplicidad de ambientes naturales, los pobladores y los recursos naturales establezcan relaciones que no siempre van a tener enfoques de acción uniformes ni propuestas de desarrollo únicas.
Repitiendo la historia, las pugnas por el manejo de los recursos estratégicos involucran de manera frontal a los pueblos indígenas y a sus entornos ecosistémicos. El reciente conflicto de Sicuani es un caso interesante para ver algunos componentes de la compleja coyuntura: El Gobierno decide poner en marcha el viejo proyecto Salcca-Pucara, en las alturas de Combapata, y la población se le opone, provocando un corte de comunicaciones entre el Cusco y el sur del Perú.
Los dirigentes del Frente de Defensa de Canchis, muchos de ellos antiguos camaradas reciclados, utilizan el resentimiento acumulado de la población contra un gobierno que nunca los tomó en cuenta. De esta forma las organizaciones civiles de la provincia se lanzan a una huelga cuyo principal punto fue la oposición a la construcción de la central hidroeléctrica.
Ciertamente, el proyecto de construcción no previó todas las implicaciones de una construcción de tal magnitud y naturaleza sobre la subregión. Es evidente que, de construirse la hidroeléctrica, se va a cambiar toda la configuración socioeconómica de la cuenca del Salcca, comprometiendo a parte de la cuenca del Vilcanota. Pero es también cierto que los argumentos de los promotores del Salcca-Pucara han empleado recursos vedados que han excitado la moral publica; pues los acusan de haber argumentado cosas absurdas que jamás las he escuchado como por ejemplo que el agua turbinada no es apta para el riego, porque sale caliente y quemada por la electricidad.
Es igualmente cierto que detrás de las organizaciones sociales de Canchis, formadas mayoritariamente por campesinos y ex campesinos quechuas, se movían intereses políticos de partidos que están acumulando fuerzas para las próximas confrontaciones políticas, nacionales, regionales y locales. Lo más fácil en este momento es, es exhibir la ineptitud del aparato del Estado para atender las demandas de la población, y hacer uso del desprestigio –bien ganado– del gobierno. En cualesquier casos, hay una utilización de las necesidades de los pueblos indígenas para lograr metas políticas de coyuntura, gracias a la sordera del gobierno. El incendio de las instalaciones de la aduana de Sicuani es otro caso: una población cuya economía comercial depende extremadamente del contrabando que se filtra desde las fronteras del sur, no necesariamente considera que la aduana sea una institución suya, mucho menos, cuando está administrada por funcionarios y agentes corruptos y prepotentes.
Menciono el caso de Sicuani sólo para evitar mayores desencuentros entre la población tradicional y el Estado. La agenda indígena del presente debe considerar este hecho. Si los pobladores tradicionales no impulsan el surgimiento de líderes propios con claridad estratégica y con capacidad de negociación, hipotecarán fácilmente sus demandas y sus planes de desarrollo estratégico a los cazurros políticos del momento.
Amigos, ninguna sociedad se desarrolla sin recurso humano calificado. Ningún movimiento indígena o izquierdista logrará madurar si no tiene un auténtico equipo inteligente.
Esto es más urgente, cuando se ve que las próximas confrontaciones en el mundo (no sólo en la región o el país) se van a dar en la lucha por los recursos estratégicos de actual demanda: agua, higiene ecológica, bosques, energía…

viernes, 7 de agosto de 2009

UN FRANCES RECORRE EL CUSCO (I parte)

Mucho insistimos diciendo que el Cusco es la meca del turismo, sin darnos cuenta que la actividad más lucrativa del Cusco, aún se halla en estado primitivo, larvario y mal concebido; explotado por unos cuantos mercaderes ávidos de hacerse ricos de la noche a la mañana y dejando de lado a los otros pocos que tienen alguna conciencia …

¿Qué son nuestros hoteles? Son apenas casonas viejas remendadas con barro y yeso, que milagrosamente están en pie manteniendo ese olor mohoso del siglo XVIII; con habitaciones ófricas y con un insectario de polillas estampillados a la pared.

Sus techos tienen los mapas húmedos de todos los países y de todas las imaginaciones. En cada esquina yace medio siglo, escondido y esperando que llegue la noche para cobrar vida.

Claro que hay otros edificios notables, de cemento y ladrillo importado, con vidrios especiales, puertas de pino chileno compradas en Ace Home Center, techo de metal, mullidas alfombras antialergicas y con todos los servicios incorporados, pero con un sólo gran defecto: para lograr eso tuvieron que destruir muros inkas, deformar la arquitectura, coimear arquitectos del INC o si alcanza el sencillo, comprarse a la Ministra del MINCETUR y de yapa a la Directora del INC.

Con todo, nuestro querido Cusco no deja de ser una ciudad del cuarto mundo, aspirando desesperadamente a ser un remedo de alguna ciudad europea. Pero lo curioso es que el gremio de empresarios turísticos presume de mucho y en realidad no pasa de ser una argolla que funciona a las órdenes de Perú Rail, Lan Chile o algunos de los poderosos hoteles que controlan el grueso de la actividad.

Permítanme ahora, contarles la historia de Jean BAptiste Marshall, un turista francés de 32 años, cuadraplejico (paralítico), cuya mayor ilusión de conocer el Cusco se hizo realidad hace algunos meses. El estuvo a comienzos de este año, año que pasará a la historia como el de la peste porcina, la crisis económica mundial y por si fuera poco durante el extraordinario y “honestísimo” gobierno del Sr Alan García.

Baptiste, no recorrió el Cusco como hace la mayoría de gringos, mediante una agencia de turismo que, prácticamente los secuestra y programa donde deben comer e incluso donde arrojar sus deshechos biológicos.

El francés, muy independiente, antes de nada para embarcarse al Cusco por Lan Chile tuvo que hacer una serie de trámites, con un mes de anticipación para que le acomoden en un asiento especial, lo cual consiguió gracias a su condición de ciudadano galo, (un francés en cualquier lugar del mundo es un turista especial).

Pero sus verdaderos problemas ni siquiera habían comenzado. Juan Baptiste, es un turista especial, está prácticamente atado a una silla de ruedas autopropulsada con energía eléctrica. ¡Vive en una silla eléctrica! Claro, es totalmente autónoma. Teóricamente con esa silla en su país no necesita de nadie. El estaba seguro que con esa silla tipo “automóvil” podría recorrer todo el Cusco, de extremo a extremo, auque sea lentamente.

Anhelaba desde sus paseos en los Campos Eliseos, ingresar a la Plaza de Armas, recorrer aquellos portales de factura colonial y tocar las piedras inkas que fueron saqueadas para construir los dos templos católicos, luchando uno frente al otro, en una absurda competencia de quien se alza más arriba.

Al llegar al Cusco dio una vuelta a la Plaza, esquivando los carros, haciendo quites, deteniéndose infinitos minutos mientras todos los carros pasaban delante suyo. Hasta que por fin logró ingresar al Portal Mantas, una vez que lo cargaron. Allí dio otras tantas vueltas, buscando la salida que no existía para las sillas de ruedas. Algún infeliz ingeniero planeó sólo la entrada y no la salida.

Con todos estos problemas le dio apetito, como dicen los extranjeros, (los cusqueños decimos que tenemos “hambre”). Quiso entrar de forma independiente a alguno de los restaurantes de 2 o 3 tenedores, fue simplemente imposible, salvo que unas cuatro personas se animen a levantar su silla de ruedas motorizada. Todos los restaurantes tienen gradas por aquí, peraltes por allá, felpudos que son trampas y casi siempre varios adornos huachafos en la puerta.

Baptiste, no tuvo más remedio que contratar cuatro personas para que lo alcen en vilo y lo introduzcan, porque ese carrito en el que anda pesa tanto como un “tico”. ¡Propina para todos! Eso es lo bueno, aquí siempre hacemos algo por una voluntaria propina.

Por la tarde su desgracia fue creciendo. Quería encontrar un hotel sin esas trampas para una persona con discapacidad. Tuvo que “andar” más de 3 horas. Ya dentro, descubrió que el baño era muy pequeño, que el espejo estaba muy arriba, la cama demasiado alta, en fin…

Visitar Machupicchu fue una proeza comparable con la Toma de la Bastilla. Para ir en tren, pague usted 250 dólares más. Para subir a Machu, un ómnibus exclusivo, que gracias a CONSETTUR fue posible. Pero ¿Ingresar a Machupicchu? Eso si ya era como entrar al cielo, después de unos pecaminosos carnavales brasileños.

¡NO! Fue la palabra que pronuncio el encargado del INC. Pero “mesie” vea usted aquí tengo cuatro ayudantes que me han de cargar sobre una manta. ¡Nada! ¡No, señor! ¿Una generosa propina o coima, tal vez ayude? Hum, este, bueno más tarde tendría que ser…Ahora está el jefe.

Jean BAptiste, aún así ama al Cusco. Por esas ironías de la vida, es un empresario turístico. Sólo atinó a mover la cabeza, suspirar y decir para sus adentros: “Si así me tratan, como tratarán a los pobres cojos del Cusco”.

Y es que el Cusco es una ciudad bella para el visitante común, pero hay de aquel que tenga alguna discapacidad o sea medio “tautinko”, ese pobre ¡no pasa!

Y pensar que hay muchos “empresarios”, de esos que se volvieron ricos vendiendo los chullos que compraban a los campesinos a 5 soles, en 25 euros; es decir explotando y que ahora por tener un par de pálidas estrellas, se creen los grandes empresarios turísticos. ¡Ah!, nos falta mucho…

jueves, 30 de julio de 2009

LOS 90 MINUTOS PRESIDENCIALES.


Ayer escuche a un alcalde que ahora hace las veces de analista político, decir que el discurso: “Ha sido un mensaje esperanzador, conciliador y optimista”. Esa es la típica respuesta que los políticos adolescentes aprenden apenas comienzan a mentir y a mostrarse complacientes con el régimen de turno.

Como periodista, vengo escuchando esa monserga en todos los 28 de julio. Esa es la forma más diplomática e hipócrita de no decir nada sobre el discurso de nadie. Es una triquiñuela verbal para evadir cualquier tipo de responsabilidad política, sobre todo si alguien trata de subirse al carro del gobierno, como ya lo hizo mucha gente en Cusco.

¿Conciliador? Por dónde, por el contrario, el discurso ha sido totalmente confrontacional con los sectores de esa cuasi izquierda mercenarizada y filo chavista, (que me parece tan detestable como la derecha financiada con dólares) a quienes se los ha acusado de ser provocadores y manipuladores. ¿Hum?….. Y el Sr. Alan García no se acuerda cuando encabezó una movilización en contra de Toledo, donde incluso pidió adelanto de elecciones. ¿Y eso cómo se llama? La vaca ya no se acuerda de cuando fue ternera.

En fin…cuando escuchaba el mensaje presidencial, me sentía vivir en otro país: “La pobreza se ha reducido a 35%, el empleo ha crecido en el país, ya hay como cinco millones de celulares, puentes, carreteras, nuevos hospitales” Es decir Alan nos ha hablado de un país que, no es el Perú.

Si el señor Presidente fuese sincero nos habría dicho que, hay cinco hospitales construyéndose, pero los que aún quedan han colapsado, no tiene medicamentos, y hasta se paga para entrar al baño. ¿Qué tal crisis?

Dijo que habrá una cuarta lista de repuestos laboralmente, pero no nos dijo que muchos de los “compañeritos” despedidos del Seguro Social (a donde ingresaron inmoralmente, y que fueron indemnizados) ahora han de volver con esta cuarta lista, gracias al compañero Ministro de Trabajo que los ha colocado fraternalmente.

No estoy en contra del derecho al trabajo, pero las indemnizaciones y otros gastos los habrá de pagar el Perú, no obstante que ellos ya recibieron su liquidación.

El discurso me pareció interesante cuando Alan dijo que en el 2011, no habrá analfabetos debido a su exitosa campaña de alfabetización. Eso no es así. Yo quiero que mi país sea un país sin analfabetos, pero esa afirmación es una burda estafa. ¿Pruebas? Me remito a los estudios realizados sobre la materia en la Dirección Regional de Educación del Cusco, (Aldo Carreon) que señala que en dichas campañas hay más proselitismo aprista y upepista que alfabetización.

Es digno de reconocerse, la propuesta de renovar el Congreso por mitades, la anunciada segunda vuelta en las regiones, la construcción del gasoducto del sur, (aunque dijo que será “después que culmine la crisis internacional”). Ah, y otro aspecto importante fue cuando dijo que el gas será preferentemente para el consumo interno.

Alan, demostró estar mal informado, ignoraba el monto total de las reservas netas y finalmente cayo victima del lobby Salca-Pucara. Dijo que siete comunidades campesinas han aprobado el proyecto. Tal vez sea cierto, pero hay otras cien comunidades de Canchis que no fueron consultadas y que recién se pronunciaran mañana.

¡Ahí esta la madre del cordero! Gobernabilidad implica honestidad, hoy en dia ya no se puede gobernar sólo con la argolla, sin tomar en cuenta la opinión del pueblo. Democracia, ya no es el colutorio bucal con el que cualquier demagogo hace sus gárgaras queriendo impresionar al pueblo.

Es aceptable el esfuerzo que hace García y su séquito por hacer que el Perú, en la macroeconomía, se mantenga firme. Yo creo que es un esfuerzo admirable en comparación con su primer gobierno. Pero de ahí, a aceptar sus 90 minutos de cuentos chinos, es cosa distinta.

En pocas palabras, el Presidente ha dicho que tenemos “mucha plata”, pero que no sabemos como gastarlo. ¡Ahí está el problema! La reserva nacional ahora corre peligro porque está visto que al gobierno manirroto le encanta gastar el dinero del Tesoro Nacional a manos llenas, como ocurrió en el primer gobierno.

El resto (refundación del Estado, el Perú del primer mundo, etc.) merecería otro análisis que estoy imposibilitado de hacer. Tiene que ser un siquiatra competente.